Todo el día viajando. 13 horas para hacer 600 Kilómetros y llegar a Agra.
Pasamos por Luknow, una inmensa ciudad en la que están haciendo unas obras salomónicas. Construyendo templos, y una especie de murallas en los accesos a la ciudad, increíblemente grandes.
El chofer, no se como ( igual fue por la inyección económica del día anterior) aguantó hasta Agra
Aquí veníamos a tiro fijo, pues ya conocíamos el hotel. Una gran ventaja, pues llegar a la noche a una ciudad y ponerte a buscar, es un palo agotador .Agra ha sido nuestra área de descanso hacia Delhi. Pasamos dos noches, sin ninguna cosa especial que reseñar. El Tourist Rest House ( nuestro hotel), estaba casi lleno, y el dueño dirigiéndose a mi, me dijo, que como, con la experiencia que tengo y las veces que había estado en ese hotelno lo había reservado por teléfono o por email. Todo en tono amble y cariñoso, complementado con una palmadita en el culo ( el tipo era un poco de allá..), que hizo que al día siguiente nos cambiaran de habitación con aire acondicionado. Hay que pasar por todo y con alegría.
Mis amigos visitaron el Red Fort y les gustó mucho. Desde allí hay unas bonitas vistas al Taj ( esta enfrente).
Mientras ellos hacían las visitas "culturales", yo visitaba la tienda de Levis en busca de una camisa que me estaba volviendo loco pero que no tenían mas que la talla M y me quedaba pequeña.
Como lo de la cámara digital es un gran invento, fotografié la camisa, por delante, por detrás y puesta, para ver si ese mismo modelo lo encontraba en Delhi. Mi búsqueda en Calcuta y en Alahabad, había sido infructuosa, y ya casi estaba dispuesto a comprármela aun sabiendo que me estaba pequeña y que iba a tener reprimenda de Maricruz.
Desvelo la intriga de la camiseta . ¡ en Delhi había!.Enseñé las fotos y..., me la trajeron y la compré. Alguna vez os la enseñaré, o vereís las fotos.
Nuestra última etapa, fueron 200 Km. 4 horas nada mas de viaje, mas 1 hora de entrada a la ciudad hasta el hotel.
Al final, como me temía, el chofer, que dos días antes me mostraba agradecimiento eterno y amistad sin límites, me miraba con cara de pocos amigos ante la propina que le dábamos. Las 1.500 Rupias, hasta completar las 4.000 que nos habíamos propuesto entregar.
No me extrañó su postura, por haber tenido experiencias parecidas en otros viajes anteriores, pero te queda un "poso" de decepción.
Desaparecido ya el chofer y el coche, nos preparamos para nuestra última etapa, El Rajastan. Txiki y Mari Carme, ya se han ido para Navarra, y solo quedamos Luís y Yo.
Como ambos ya pasamos de los 50, no era cuestión de andar como aventureros en la jungla del asfalto de la estación de tren de Delhi, para conseguir billetes. Fuimos a una agencia ( Metrópolis), al lado del hotel, y por 50 Rupias más por la gestión, compramos los billetes para Udaipur y también para la vuelta desde Jaissalmer. Esto lo hace, la edad y que ya habíamos cobrado el mes...
El domingo por la mañana fue el día de la "marquesada". Ángel el médico, siempre me ha llamado " el marqués frustrado" pues un día en el viaje tiendo a tener ramalazos de "marqués".
Pues bien, nos fuimos al Imperial Hotel a desayunar. Sijs sirviéndote, mucho casco con plumas, señoritas asiáticas de recepcionistas, tiendas de Chanel, y todo el lujo que quieras imaginar .El desayuno fue bufe, pero volvimos a comer baicon, pan de verdad, jugos de todo tipo, croisants, salchichas y huevos, y así hasta casi reventar. Además, manchabas un poco el plato y te traían otro, te levantabas y luego te "corrían" la silla para sentarte. En fin, nos sentimos ricos por dos horas.
Pero ya Delhi, esta lleno de turistas. Se nota que hemos entrado ya en agosto.
Hoy hemos viajado en el Metro. Una maravilla, aunque hay importantes medidas de seguridad como detector de metales, cacheos por la policía y un parapeto de sacos llenos de arena, con un soldado con fusil, dentro de la estación.
Aunque parezca aparatoso al contarlo, la verdad es que no han sido muy molestas las medidas y el Metro estaba super limpio, ordenado y muy bien organizado. Esa " corte de los milagros" que pululan por cualquier calle de India donde se acumula gente no existía en el Metro. Nadie durmiendo ni pidiendo. No sé como lo han conseguido.
Luego cuando regresé al hotel, estuve esperando a mi sobrina Maider, que venía de Barcelona.
Estuvimos un rato hablando, y ella con su amiga hacen un recorrido de una forma, mientras Luís y yo seguimos nuestro camino que..., empieza hoy con el tren hacia Udaipur. Daniel
viernes, 20 de noviembre de 2009
martes, 17 de noviembre de 2009
POKARA
Increíble, lleva 24 horas seguidas lloviendo torrencialmente. Mis amigos se fueron para hacer triking.
El chófer me ha dicho que la carretera entre Katmandhú y Pokara, está cortada por desprendimientos y que cuatro personas, han desaparecido haciendo rafting. La luz también se va cada 2 por 3 y han hecho su aparición los mosquitos. Prácticamente todo el día 27 sin salir del hotel, me vi hasta una película en inglés, haber si así voy perfeccionando el mío .Pese a todo le eché valor y por la mañana fui a caminar. Valor no, fue imprudencia, llegué al hotel hecho una sopa y eso que llevaba impermeable. Da igual eso del impermeable, al final a montar "tenderete" y a esperar a que se seque.
El día 28 amaneció con los mismos signos y cuando volvía de Internet , ( después de un buen breesfast, me encuentro con que mis amigos habían acortado un día su expedición y ya estaban de vuelta. La lluvia, las sanguijuelas y el no poder ver el paisaje, pudieron con ellos.
Como al mediodía escampó, me decidí a dar una vuelta hasta donde termina el lago. Hoteles y Guest House, por todas partes. En uno de ellos venía un menú en un perfecto castellano.
La gente pescaba entre los arrozales y los torrentes de agua que bajan de las montañas próximas. Capturaban una especie de angulas, además las cogían en bastante cantidad .Bordeando el lago, por la carretera, iban las parejas de novios en moto, haciendo alto en cualquier curva del camino con vistas al lago, bajaban y se contaban confidencias. Y es que las mujeres nepalíes han cambiado mucho. Tanto en Katmandhu, como en Pokara, van muy bien vestidas, maquilladas y preocupadas por su físico. La mayoría viste ropa moderna, oséa, pantalón vaqueros y blusa. Con sus parejas van montadas en las motos estilo europeo, una pierna a cada lado, no como en India. Antes no era así en Nepal ,pero ..., todo cambia una barbaridad.
Hay cantidad de turismo asiático, europeo hay muy poco y entre los asiáticos, parece que se lleva la palma los japoneses, pero también hay chinos; chinos de Hon Kong , de Saigón, tahilandeses, vietnamitas y demás. A mí todos me parecen iguales, además los japoneses van en pareja, no ese grupo tan característico de antes.
Por la tarde, no ha llovido y hemos aprovechado para pasear, pues la temperatura aquí es excelente, no como el calorazo que estaís pasando por allá.
Me voy a ir de Nepal, sin ver sus montañas, pero no me decepciona, porque en otros viajes también me pasó lo mismo. En época monzónica es muy difícil verlas, de todas las maneras, mañana me levantaré a las cinco, como he hecho hoy y.., luego me volveré a la cama. Namaste. Agur. Mañana volvemos para India
El chófer me ha dicho que la carretera entre Katmandhú y Pokara, está cortada por desprendimientos y que cuatro personas, han desaparecido haciendo rafting. La luz también se va cada 2 por 3 y han hecho su aparición los mosquitos. Prácticamente todo el día 27 sin salir del hotel, me vi hasta una película en inglés, haber si así voy perfeccionando el mío .Pese a todo le eché valor y por la mañana fui a caminar. Valor no, fue imprudencia, llegué al hotel hecho una sopa y eso que llevaba impermeable. Da igual eso del impermeable, al final a montar "tenderete" y a esperar a que se seque.
El día 28 amaneció con los mismos signos y cuando volvía de Internet , ( después de un buen breesfast, me encuentro con que mis amigos habían acortado un día su expedición y ya estaban de vuelta. La lluvia, las sanguijuelas y el no poder ver el paisaje, pudieron con ellos.
Como al mediodía escampó, me decidí a dar una vuelta hasta donde termina el lago. Hoteles y Guest House, por todas partes. En uno de ellos venía un menú en un perfecto castellano.
La gente pescaba entre los arrozales y los torrentes de agua que bajan de las montañas próximas. Capturaban una especie de angulas, además las cogían en bastante cantidad .Bordeando el lago, por la carretera, iban las parejas de novios en moto, haciendo alto en cualquier curva del camino con vistas al lago, bajaban y se contaban confidencias. Y es que las mujeres nepalíes han cambiado mucho. Tanto en Katmandhu, como en Pokara, van muy bien vestidas, maquilladas y preocupadas por su físico. La mayoría viste ropa moderna, oséa, pantalón vaqueros y blusa. Con sus parejas van montadas en las motos estilo europeo, una pierna a cada lado, no como en India. Antes no era así en Nepal ,pero ..., todo cambia una barbaridad.
Hay cantidad de turismo asiático, europeo hay muy poco y entre los asiáticos, parece que se lleva la palma los japoneses, pero también hay chinos; chinos de Hon Kong , de Saigón, tahilandeses, vietnamitas y demás. A mí todos me parecen iguales, además los japoneses van en pareja, no ese grupo tan característico de antes.
Por la tarde, no ha llovido y hemos aprovechado para pasear, pues la temperatura aquí es excelente, no como el calorazo que estaís pasando por allá.
Me voy a ir de Nepal, sin ver sus montañas, pero no me decepciona, porque en otros viajes también me pasó lo mismo. En época monzónica es muy difícil verlas, de todas las maneras, mañana me levantaré a las cinco, como he hecho hoy y.., luego me volveré a la cama. Namaste. Agur. Mañana volvemos para India
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